Un calor irracional sube por tus hombros hasta tu cabeza. Una figura roja y amarilla, parecida a un corazón con una mecha encendida aparece, desaparece, aparece, desaparece... Nirvana suena y unos escalofríos muy agradables te recorren las piernas, las rodillas, las puntas de los dedos...
Todo se oscurece, te tumbas, te levantas, miras al horizonte...tdo está tan alejado. Cierras los ojos y estás en otro lugar... nunca te has sentido tan agusto. Y de repente... de repente... ¿de repente qué? Nada...nada.Y sigue... no está mal.
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