Hace mucho tiempo, se me estiró la piel. Entonces me di cuenta de que me había hecho mayor.
Tenía los mismos dedos, las mismas manías, los mismos gustos...pero ocultos.
He pasado mucho tiempo sola. Tanto que pensé que nunca podría mejorar, ni sacar nada bueno de mí.
Aún sigo trabajando y evolucionando para conseguir no tropezarme más, para no desgarrarme más la piel y crear cicatrices, para que de mayor se me marquen las arrugas de la cara, esas arrugas que muestran que conseguiste lo que querías, pese a todo. Supongo que dentro del egocentrismo de un 'artista', interpretéis eso como lo interpretéis, siempre he creído que tengo posibilidades en este mundo. Desde hace un tiempo creo que la solución es sonreír, porque gracias a ello atraemos las buenas vibraciones y con ello todas las cosas buenas que puedan llegar a pasarnos. Sin embargo, nos empeñamos en culpar al destino, al tiempo, al los demás, etc.. de nuestra mala 'suerte', el típico pensamiento de '¿por qué a mí?' ... Cuando nosotros verdaderamente tenemos la culpa de nuestra 'suerte'. Quizás estemos jodidos en esta sociedad, en este gobierno, en esta parte del país, en esta parte del planeta, pero tu eres dueño de tu estado de ánimo y de tu 'suerte. No hace falta creer en nada, solo en uno mismo... Hay que ser consciente de uno mismo, de nuestras posibilidades y nuestros bloqueos mentales, una vez seamos conscientes podremos superarlos. Ser feliz no es sonreír siempre, es estar agusto con todo lo que te rodea, es un momento perecedero, pero gracias a toda esa cadena de pequeños momentos se crea un estado de ánimo unificado, en el que la mayor parte del tiempo se está, como poco, tranquilo.
Pero la felicidad... es un concepto terriblemente abstracto, y sin duda no es la solución a nuestros problemas. Una persona muy importante para mi me dijo una vez "La felicidad no es la meta, es el camino hasta llegar a tu meta". Y cuanta razón. Tan equivocada andaba yo predicando que de mayor quería ser feliz, cuando realmente es a ésta misma a quien tengo que agarrarme de la mano y caminar... hasta llegar a lo que más ansío. ¿Qué que es? Aún no lo sé, soy un moco en un inmenso pañuelo, aun estoy aprendiendo y empezando a descubrir mundo, por eso aun no se lo que será... qué me moverá. Lo único que tengo claro es que, acompañada de energía positiva todo mi viaje, conseguiré llegar. Y tengo muchas ganas, curiosidad y muchas cosas buenas que dar al universo porque, simplemente, quiero. Yo sonreiré, solo espero que me dediquéis una sonrisa de vuelta.
Pero esto es sólo mi punto de vista.