30 septiembre 2012

Puedo entrar?

Vive en mi armario, entrando a la derecha, y se queda dibujando siempre hasta muy tarde. Dibuja según la luna que haya ese día, parece que ella le habla y le dice que colores utilizar. Pero en cuanto sale el sol... se duerme. Dibuja dentro de mi armario, acompañado de una velita que se consume, hora tras hora... día tras día... Todas las noches me deja entrar y me quedo mirándolo como dibuja... Me encanta. Tiene... algo que me encanta. A veces levanta la mirada del papel, me clava sus ojitos azules y me dedica una tímida sonrisa, y sigue con lo suyo... Me hace mucha gracia. Me llevaría así toda la vida.

Pero no siempre es así. cuando sale la luna redondita y amarilla, ese único día del mes, él cambia totalmente. Sale de mi armario, y si estoy dormida, me despierta pellizcándome las mejillas. Me quita las sábanas, se mete en mi cama y salta hasta que me despierto. Me da un beso en la frente y me dice '¡Dame la mano!' y no paramos de bailar al rededor de mi cuarto, que va llenándose de luces, y por donde la belleza empieza a fluir. Además, la luna baja a vernos y nos canta canciones mientras rodamos por el suelo, y reímos... y nos abrazamos. Así hasta que se hace de día...

¿A qué no sabéis que hago durante el día?
Solo espero la hora en la que vuelva a salir la luna para volver a verlo...

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